miércoles, 28 de octubre de 2026

El pentateuco


El Pentateuco:

El Pentateuco es el conjunto de los cinco primeros libros de la Biblia: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. La palabra procede del griego y significa «cinco rollos» o «cinco libros».

En la tradición judía se conoce como la Torá, que significa «ley» o «instrucción». Estos libros son fundamentales para el judaísmo y el cristianismo, porque narran los orígenes del mundo, la historia de los patriarcas, la liberación del pueblo de Israel de Egipto y la alianza de Dios con su pueblo.

Los cinco libros del Pentateuco

1. Génesis

Trata del origen del mundo y del pueblo de Israel. El libro del Génesis relata la creación del universo y de la humanidad, la historia de Adán y Eva, la caída en el pecado, Caín y Abel, el diluvio de Noé y la torre de Babel.

Después presenta la historia de los patriarcas: Abraham, Isaac, Jacob y José. Explica el comienzo de la relación entre Dios y el pueblo de Israel. Idea principal: la creación, los orígenes de la humanidad y las promesas de Dios.

2. Éxodo

El tema del libro del Éxodo es la liberación de los israelitas que viven esclavizados en Egipto y cómo Dios llama a Moisés para liderarlos. Incluye las diez plagas, la Pascua, el paso del mar Rojo y el viaje hacia el monte Sinaí. Allí, Dios establece una alianza con el pueblo y entrega los Diez Mandamientos.

También se describen las instrucciones para construir el tabernáculo, lugar de culto y presencia de Dios entre los israelitas. Idea principal: la liberación, la alianza con Dios y la entrega de la Ley.

3. Levítico

Un libro que describe las leyes religiosas y la santidad exigida al Pueblo fiel. Contiene normas sobre los sacrificios, el sacerdocio, la pureza ritual, las fiestas sagradas y el comportamiento moral del pueblo.

Destaca la importancia de ser santos y de amar al prójimo. También explica el Día de la Expiación, una celebración relacionada con el perdón y la purificación de los pecados. Idea principal: vivir en santidad y mantener una relación correcta con Dios y con los demás.


4. Números

Su tema es el viaje por el desierto. Relata el recorrido de los israelitas desde el monte Sinaí hasta las proximidades de la tierra prometida. Incluye censos del pueblo, organización de las tribus, rebeliones, dificultades y castigos.

Debido a la falta de confianza y a la desobediencia del pueblo, la generación que salió de Egipto no llega a entrar en la tierra prometida, salvo las excepciones señaladas en el relato. Una nueva generación se prepara para entrar. Idea principal: las consecuencias de la desobediencia y la importancia de confiar en Dios.

5. Deuteronomio

Podemos decir que se ocupa sobra todo de la renovación de la alianza. Presenta los discursos finales de Moisés antes de que los israelitas entren en la tierra prometida. Moisés recuerda los acontecimientos vividos, repasa las leyes y exhorta al pueblo a permanecer fiel a Dios.

Destaca el mandamiento de amar a Dios con todo el corazón, el alma y las fuerzas. El libro termina con la muerte de Moisés y la preparación para una nueva etapa bajo el liderazgo de Josué. Idea principal: recordar la fidelidad de Dios, obedecer sus mandamientos y renovar la alianza.

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Octubre 2026
Casto Acedo 

La intercesión de Abrahán (Gn 18, 16-33)

Recuerdo que para el próximo encuentro habremos leído la historia de José,  Génesis cap. 37, y caps. 39 al 47. 
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Comentario a Gén 18, 16-33

El texto relata cómo Dios, antes de actuar, decide no ocultarle a Abrahán lo que va a hacer: ha escuchado el clamor contra Sodoma y Gomorra y baja a comprobarlo. Abrahán se queda «en pie ante el Señor» y, con respeto y audacia, comienza a interceder

-«¿Vas a destruir al inocente con el culpable?» Y en un regateo con Dios va bajando el número de justos: 50 → 45 → 40 → 30 → 20 → 10. No es un simple negocio: es una oración insistente, llena de precauciones y excusas por su atrevimiento, que arranca la promesa de Dios. En cada tramo, Dios responde que perdonará la ciudad «en atención a ellos». En su oración Abrahán pide perdón con humildad por atreverse a pedir algo a Dios: «yo que soy polvo y ceniza» .

¿Qué lecciones nos proporciona el texto? 

a) Solidaridad entre los hombres. La pregunta de fondo es: ¿qué prevalecerá, el pecado de los malos, que arrastra a los justos, o la justicia de los buenos, que salva a los pecadores? Lo cierto es que la salvación es «para todos o para nadie».

b) La justicia de unos pocos salva a muchos. Dios se compromete a perdonar a toda la ciudad por unos pocos justos. La justicia de unos tiene valor salvífico para otros, «por encima de toda valoración cuantitativa». No es cuestión de cantidad.

c) La cólera de Dios cede ante el amor y la justicia. El testimonio de algunos hombres justos «hace bajar» la ira divina.

¿Por qué Abrahán se detuvo en diez?  ¿Por qué no pasó de cinco a uno?

Una visión de la escena desde el sentido de la fe propio de la Biblia en su totalidad nos hace ver que por un solo justo, Dios no habría destruido la ciudad Y allí estaba Lot, cuya justicia se subraya en Gn 19, y que escapó de la catástrofe.  La fe de Abrahán «no llega hasta el límite de sí misma»: para él la cantidad todavía cuenta; para Dios ya no.  Abrahán abrió el camino de la fe en un Dios misericordioso en exceso, pero se paró en ese camino sin llegar al final.

El hilo que conduce a Cristo

El relato no lo dice, pero está inscrito en la serie de relatos sucesivos de la Escritura:

*Jeremías 5, 1: Dios busca en Jerusalén uno solo que practique la justicia, para perdonar la ciudad.

*Isaías 53: (canto del siervo doliente) Un solo justo «justificará a muchos» e «intercedió por los rebeldes».

*Jesucristo en la cruz. Uno solo para todos: la intercesión llega a su meta.

Podemos concluir que el principio ya estaba puesto en Abrahán: la existencia de un justo puede suponer el perdón de todos. Y Jesús es quien lleva ese principio hasta el final. Un sólo justo salva en la cruz a toda la humanidad. Justicia y pecado no se pesan en la misma balanza, como si fueran mercancías semejantes. La verdadera justicia de Dios es omnipotente, sea cual fuere el peso del pecado. Es una justicia «desconcertante», que contradice nuestros esquemas de compensación.

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PowerPoint ilustrativo:


PARA LA REFLEXIÓN 

1. ¿Intercedo por otros? Abrahán no se desentiende de una ciudad pecadora; ¿por quiénes estoy llamado a «ponerme en pie ante el Señor»?

2. ¿Con qué confianza oro? Abrahán es insistente, pero respetuoso. ¿Me atrevo a hablar con Dios con esa mezcla de humildad y osadía?

3. ¿Creo que mi fidelidad cuenta para otros? La justicia de unos pocos puede ser fuente de bendición para muchos

4. ¿Hasta dónde llega mi fe? Abrahán se detuvo en diez. ¿En qué punto «me paro» yo, y qué me invita Cristo a esperar más allá?

5. Mirar a la cruz: en Jesús, el único Justo, se cumple lo que Abrahán intuyó. ¿Cómo vivo esa certeza de ser perdonado «por uno solo»?

En Abrahán vemos la intercesión que se atreve a pedir; en el Siervo doliente, la promesa de que un solo justo salva a muchos; en Cristo, la realización plena: uno solo por todos.


ORACIÓN 

Hola, Señor, aquí estoy.
Perdona mi atrevimiento.
Veo tanto dolor en torno a mi,

Sufro por la ignorancia de los que me rodean.
Mis Padres, mis hijos, mi marido, mi mujer, 
mis amigos, no te conocen.

Ilumínales, llévales a conocerte.
 Apiádate de ellos.

Señor, ¡ten piedad!, ¡ten piedad!,
no olvides a los que amo.
Y si mi oración se cansa
que tu amor supla mi debilidad.

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Octubre 2026
Casto Acedo