miércoles, 7 de octubre de 2026

2. Abrahám (I) La llamada

 

La vocación y la fe de Abrahán (Gn 12,1-3)

Comenzamos nuestra lectura de la Biblia con Abraám, el Padre de la fe. Su vocación o llamada es una elección absolutamente gratuita, sin motivo ninguno por parte de Abraham. Dios elige a quien quiere, odne quiere y cuando quiere. En Génesis 12 1-9 se nos narra la vocación de Abrahán con su respuesta a la llamada de Dios.

¿Que le pide Dios a Abrahán? Una marcha, una puesta en camino, es decir, ante todo la ruptura con su ambiente natal y familiar. Esta separación tiene el valor de una conversión. Abraham tiene que deshabituarse a vivir con un mundo pecador. Deja su modo de vida anterior. Esta partida es además el comienzo de un itinerario, de una peregrinación que no acabará más que con su muerte de expatriado ( cf Gn 23,4)

Abrahán obedece a Dios; la obediencia es la respuesta de la fe: "vive en obediencia de la fe: "marchjó como le había dicho el Señor" (12,4).  Esta obediencia inicial es un acto de fe y se le puede aplicar ya lo que dice el texto en el momento de la conclusión de la alianza con Él «Y creyó él en Yahvé, el cual se lo reputó por justicia» (Gn 15,6). San Pablo sacará partido de este versículo citándolo de manera privilegiada (Gal 3,6; Rm 4,3) para ilustrar su doctrina de la justificación del hombre por la fe sola, sin intervención de obras.

A  Abrahan Dios le hace una promesa. Tendrá descendencia, muchos descendientes. Se le promete que se convertirá en un gran pueblo; más aún, que en él se bendecirán todos los pueblos de la tierra. La promesa se ve duramente contradicha con la realidad: no tiene hijos (descendencia= signo de bendición de Dios), y a su Saray, su mujer, ya se le ha pasado el tiempo de engendrar. Ésta incluso se ríe en su momento de esa promesa pero Abrahán, en medio de sus dudas, cree (cf Gn 15,2 y 17,17).

Hay algo muy  importante en esta llamada. Dios no llama a Abrahán para engordarle su ego sino para servir a una causa: uno solo para servicio y beneficio de la humanidad. Aquí se ve ya que Dios elige en Abrahán a un pueblo (Israel, descendientes de Abrahám) para por medio de ese pueblo salvar a todos. En el momento de la elección Abrahán es todavía pagano; y al ser elegido pasa a ser  “puente” entre paganos y creyentes (judíos) ya que es ambas cosas. Su elección apunta ya a Jesucristo. Así lo deja ver el Concilio Vaticano II:
"En su tiempo Dios llamó a Abraham para hacerlo padre de un gran pueblo, al que luego instruyó por los Patriarcas, por Moisés y por los Profetas para que lo reconocieran Dios único, vivo y verdadero, Padre providente y justo juez, y para que esperaran al Salvador prometido, y de esta forma, a través de los siglos, fue preparando el camino del Evangelio". (Dei Verbum, 3)
Anotemos finalmente que Dios habla a Abraham de bendición: La bendición es lo que todo padre da a su hijo antes de morir; es lo que le permite vivir en paz con el mundo y consigo mismo y encontrar la felicidad. La maldición, por el contrario, corta la raíz a toda posibilidad de vivir feliz. La bendición de Abrahán anuncia la bendición definitva de los judíos y de los paganos por Dios en Jesucristo, para alabanza y gloria de su gracia. Así dice san Pablo en su carta a los efesios:
"Bendito sea Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos" (Ef 1,3)

* * *  


TEXTOS Y PUNTOS
DE APOYO PARA LA ORACIÓN

Libro del Génesis12,1-4a
“El Señor dijo a Abrán: «Sal de tu tierra, de tu patria, y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti una gran nación, te bendeciré, haré famoso tu nombre y serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan, y en ti serán benditas todas las familias de la tierra». Abrán marchó, como le había dicho el Señor

*Abrahán recibe, podemos decir “percibe”, una llamada de Dios que le invita a salir. La iniciativa divina tiene un carácter absoluto (sin vínculo con nada); no se da explicación alguna, Dios es Dios y elige porque quiere a quien quiere. Ha sido elegido por Dios. Su vocación es una elección. ¿Por qué? Es un elección absolutamente gratuita, es decir, sin motivo, sin mérito alguno por parte de Abrahán. 
// También ati te ha elegido Dios, ¿has sentido en algún momento su llamada?.

*Escuchara Dios le complica la vida a Abrahán; porque le exige salir, ponerse en marcha, ponerse en camino alejándose del ambiente social y familiar donde ha vivido hasta ahora. Dejar su modo de vida anterior, su zona de confort en Ur, ciudad donde vive sometido a ídolos: pecado.  Abrán es invitado a salir... y para salir, soltar... Hubo de soltar cosas: apegos a la tierra, comodidades, ... soltar su ego, dejar de mirar a sí mismo, para mirar a Dios... Eso es la fe: dejar aquello que hasta ahora sustenta mi vida y abandonarse en las manos de Dios... Esto supone incertidumbre, dudas, oscuridad... ¿No será arriesgado? Sólo soltando tu pasado y mirando con Dios al futuro puedes saber si aciertas... Dios te pide esto sólo: fe.  
// ¿Qué le pide Dios a Abrahán? ¿Qué te pide a ti? ¿Qué tienes que soltar o abandonar para seguir su llamada?

*Abrahán responde con fe. Se pone en manos de Dios que podrá conducirlo a donde Él quiera. La fe es un acto de obediencia inicial. ... “Creyó en Yahvé, lo cual se le imputó como justicia” (Gn 15,5; Gal 3,6; Rm 4,3). La fe es el principio de todo; sin fe no hay salida ni abandono de la vieja vida. Fe en Alguien que te llama y te fías de Él. 
// ¿Cómo andas de fe? ¿Te fías de lo que Jesús te dice y te pide con su evangelio? 

*Dios bendice a Abrahán. La bendición era algo de mucho peso en el Antiguo Oriente y en la Biblia. Es lo que todo padre da a su hijo antes de morir; es lo que permite vivir en paz con el mundo y consigo mismo y encontrar la felicidad. Ser bendecido por Dios es haber encontrado gracia a sus ojos, gozar de la benevolencia divina y la bendición entre los hombres. ¿Te sientes bendecido por Dios? ¿O te sientes olvidado y rechazado? Medita: "Dios me bendice".

*La bendición es un bien a compartir; la reconciliación entre los hombres y entre los pueblos es una bendición compartida. Cuando Dios dice a Abrahán “serás una bendición” está diciendo que ser motivo de encuentro y reconciliación. Dios bendecirá a todos los que bendiga Abrahán. Es bonito esto: no es bendiciendo a Dios como se restaura la unidad sino bendiciéndonos unos a otros. La bendición de Abrahán tendrá su culmen con bendición de Jesucristo (cf Ef,1.3). En la invocación del nombre de Jesús todo hombre será bendecido por Dios y alcanzará la salvación. 
// ¿Sueles ser motivo de bendición (bien decir, bien hablar, bien cuidar) par los demás? ¿O prima más en tí la maldición (maledicencia, malos pensaientos o palabras sobre los demás)?

* Termina pidiendo a Dios el don de la fe: "Señor, auméntanos la fe.", (Lc 17,5)

*
Recursos

Oración audio (20 m)

PowerPoint

https://drive.google.com/file/d/1pdoIGiYWbkfeYAhWE2is0OOaKFNCuzyR/view?usp=sharing

*

Octubre 2026
Casto Acedo