Abrahán (II) Promesa y Alianza
Tras el texto de la VOCACIÓN de Abrahán, donde se pone de manifiesto su FE por su disposición a SALIR, seguimos los comentarios de Texto con la PROMESA y la ALIANZA, dos palabras esenciales para entender al personaje. En concreto, extraemos enseñanzas de dos textos: Gn 15,1-6 (Promesa) y Gn 15,7-21.16,1 (Alianza)
La promesa
Génesis15,1-6
"El Señor dirigió a Abrán, en una visión, la siguiente palabra:«No temas, Abrán, yo soy tu escudo, y tu paga será abundante».Abrán contestó:«Señor Dios, ¿qué me vas a dar si soy estéril, y Eliezer de Damasco será el amo de mi casa?».Abrán añadió:«No me has dado hijos, y un criado de casa me heredará».Pero el Señor le dirigió esta palabra: «No te heredará ese, sino que uno salido de tus entrañas será tu heredero». Luego lo sacó afuera y le dijo: «Mira al cielo, y cuenta las estrellas, si puedes contarlas». Y añadió: «Así será tu descendencia»."
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*Dios le hace a Abrahán la PROMESA de que de su descendencia nacerá un gran pueblo, tan numeroso como las estrellas del cielo. No pide Abrahán un hijo; se supone que ya estaba resignado a no tenerlo; es Dios quien toma la iniciativa.
*A pesar de lo improbable, por no decir imposible del cumplimiento de la promesa (a Saray se le había pasado el tiempo de tener hijos y Abrahán ya era anciano) Abrahán cree contra toda esperanza (cf Rm 4,18).
*La promesa de la salvación total se hace a “su descendencia”, a partir de su existencia se prolongará el Pueblo de Abrahán (Israel): “Uno salido de tus entrañas será tu heredero». Este nacido de sus entrañas será Isaac, que como veremos es tipo (o adelanto simbólico) de Jesucristo, que será el "Hijo" del que nacerá el nuevo pueblo: la Iglesia. Así lo expresa san Pablo: “Las promesas se le hicieron a Abrahán y a su descendencia (no dice «y a los descendientes», como si fueran muchos, sino a tu descendencia, que es Cristo).(Gal 3,16)
*En este texto se pone en evidencia, nuevamente, la FE que Abrahán dejó ver en la vocación o llamada, y que le lleva a confiar en la PROMESA de que pervivirá en su descendencia.
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La alianza
Gn 15,7-21.16,1
El Señor dirigió a Abrán, en una visión, la siguiente palabra:-«No temas, Abrán, yo soy tu escudo, y tu paga será abundante».Abrán contestó:-«Señor Dios, ¿qué me vas a dar si soy estéril, y Eliezer de Damasco será el amo de mi casa?».Abrán añadió:-«No me has dado hijos, y un criado de casa me heredará».Pero el Señor le dirigió esta palabra:-«No te heredará ese, sino que uno salido de tus entrañas será tu heredero».Luego lo sacó afuera y le dijo:-«Mira al cielo, y cuenta las estrellas, si puedes contarlas». Y añadió: «Así será tu descendencia».Después le dijo:-«Yo soy el Señor que te saqué de Ur de los caldeos, para darte en posesión esta tierra»Él replicó:-«Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla?».Respondió el Señor:-«Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tresaños, una tórtola y un pichón».Él los trajo y los cortó por el medio, colocando cada mitad frente a la otra, pero no descuartizó las aves....Cuando iba a ponerse el sol, un sueño profundo invadió a Abrán y un terror intenso y oscuro cayó sobre él. El sol se puso y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados. Aquel día el Señor concertó ALIANZA con Abrán en estos términos: «A tu descendencia le daré esta tierra, desde el río de Egipto al gran río Éufrates"
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*Dios promete a a Abrahán una descendencia y una tierra que puede ser suya si tiene fe. Abrahán muestra de principio algunas dudas: «Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla (la tierra que me dices)?». La pregunta parece ocultar ciertas dudas.
*Dios disipa sus dudas haciendo con él una ALIANZA, un pacto, que Dios quiere que Abrahán entienda que es entre iguales, cuando en realidad el abismo entre Dios y él es infinito.
*Para entender el rito al que se somete Dios es necesario saber que en las alianzas de aquel tiempo, las dos partes pasaban entre los animales partidos, comprometiéndose mutuamente. Estas alianzas se hacían, o bien entre iguales, o bien entre un poderoso y dominador con otro más débil o dominado, al que se le garantizaba protección si cumplís ciertas contraprestaciones. El pacto se cerraba pasando ambos contratantes por medio delos animales sacrificados. Luego se celebraba un banquete con la carne.
*Esta alianza de Dios con Abrahán es muy desigual. Aquí solo pasa Dios, como fuego humeante y antorcha de fuego. “Un sueño profundo invadió a Abrán y un terror intenso y oscuro cayó sobre él. El sol se puso y vino la oscuridad”, porque no puede ver a Dios y seguir vivo (cf Ex 33,20). ...
*... Aquí aparece la idea de la fe como “noche” u “oscuridad”. La alianza se da en la noche de la fe; Abrahán realmente no puede ver (no puede comprender) que algo tan inesperado le ocurra: que el mismo Dios toma la iniciativa y hace con Él un pacto por el que Aquel que no necesita nada de él se pone de su parte; esto es pura gracia, gratuidad pura, amor de Dios.
*A Abrahán, repetimos, solo se le pide FE, creer en el amor de Dios. La promesa de Dios tiene como destinatario la descendencia de Abrahán; el siguiente paso será Isaac, luego Jacob y sus doce hijos, etc...
*Una enseñanza importante respecto a la Alianza: La parte débil (el ser humano) suele fallar. Abrahán dudó: ¿cómo voy a ser padre de un pueblo numeroso? Yo también tengo mis dudas, mis impaciencias, mis infidelidades. Sin embargo Dios permanece fiel. «Si somos infieles -dice san Pablo- él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo» (2 Tim 2, 13). Su fidelidad no depende de la mía: depende de su misericordia. La historia de la salvación -historia que recoge la Biblia- es siempre la misma: Dios elige un pueblo en Abrahán, ha hecho alianza con ese pueblo, y el pueblo falla, ... y Dios vuelve una y otra vez a ofrecer la oportunidad de renovar su alianza con ellos, porque ...
*... Dios es misericordia. Su ternura es más grande que nuestra fragilidad. La alianza que empezó en Abrahán culmina en Cristo, con su sangre se la Cruz se sella la ALIANZA NUEVA y definitiva...
*Los relatos de Abrahán enseñan algo que nos cuesta entender: la justificación o salvación por la fe. Lo hemos comentado muchas veces: no nos justifican (hacen justos, salvan) las obras; aunque hagamos grandes y buenas obras no son ellas las que cuentan sino la fe -la intención- con que las hacemos; podemos hacer grandes obras sólo por soberbia, egoísmo o autocomplacencia. ¿Qué es lo que mira y valora Dios en nosotros? La fe, que cuando es auténtica, lógicamente, fructificará en buenas obras con la ayuda (gracia) de Dios (cf Carta de Santiago 2,14-26)
*Para profundizar en lo dicho hasta ahora sobre la fe, las obras y la salvación o justificación, puedes profundizar leyendo sin prisas la Carta de san Pablo a los Romanos, versículos 17 al 25 del capítulo 4º. (Rm 4,17-25).
*Y otro detalle: En el capítulo 17 del libro del Génesis se vuelve a narrar la promesa y la alianza; esta vez el relato es sacerdotal: se indica ya ahí la obligación del rito de la circuncisión como requisito para pertenecer al pueblo beneficiado por el pacto. No nos detenemos en esto; la circuncisión como rito de iniciación a la fe judía; el bautismo como iniciación cristiana. Ambos insertan en un pueblo (el pueblo judío o la iglesia) y se orientan a unas promesas: la tierra nueva para los judíos, la vida eterna del Reino para los cristianos.
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CUESTIONARIO
Aquí tienes unas preguntas básicas de repaso y reflexión sobre Abrahán, fundamentadas directamente en nuestro texto de estudio. ¿Sabes las respuestas?
1. ¿En qué consiste la vocación de Abrahán y qué actitud la define?
2. ¿Qué promete Dios en la visión de las estrellas (Génesis 15,1-6)?
3. ¿Cómo se sella la Alianza y qué tiene de especial el rito (Génesis 15,7-21)?
4. ¿Cuál es la enseñanza teológica sobre la fidelidad de Dios y la fragilidad humana?
5. ¿Qué lugar ocupa la fe frente a las obras en la salvación de Abrahán?
Recursos.
Oración (Audio)
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